lunes 19 de mayo de 2008

Perfumando mierda

Kaybeliz López


Como si la opinión pública fuera un juego electrónico, los medios de difusión agarran a sus periodistas -controles modernísimos, multifuncionales- y disparan bombas yanquis contra países, gobiernos, movimientos progresistas y cualquier cosa que se mueva hacia la izquierda para enterrar la bandera norteamericana de la idiotez en los cerebros vulnerables -consumistas distraídos- de nuestra América Latina y del mundo.

Sí, ellos mismos venden un planeta Tierra pequeñito, asequible, mediáticamente homogeneizado, heterogéneamente intolerable a través de la Globalización para adquirirlo sin costo alguno, aparentemente. Pero, ¿qué tiene que ver el turismo televisivo con la política? Pues, todo; el dinero establece relaciones del cielo al infierno, cualquier sospecha que esté al alcance de la perspicacia, es posible.

La caja oscura, con la magia del cable, se abre como un tercer ojo de las masas; con interés crematístico, ubica a países y deforma su cultura y soberanía bajo el pseudónimo de «El Observador» -el que sólo observa y no se involucra ni interfiere con el curso de las cosas que pasan-, o «Noticias Globovisión», en el que no hay noticias, ni visión global de nada; es una especie de subgénero del popular «reality-show» dedicado a manipular las 24 horas los acontecimientos para favorecer a la burguesía nacional e internacional. Ahora, se la pasan pegados a la Cable News Network o CNN en español, cuya sede está en Atlanta, y a Radio Cadena Nacional (RCN), televisora que pertenece a la elite bogotana.

Nos preguntamos: ¿Cómo noticieros cuyas sedes están fuera de nuestras fronteras pueden ofrecer informaciones y apreciaciones fieles a nuestra realidad venezolana?, ¿Por qué nos meten más noticias foráneas que de nuestras propias comunidades?, ¿Cómo una empresa de difusión que tiene su interés en el enriquecimiento por publicidad-consumo puede llamarse defensora de los pueblos como lo ha hecho RCTfue y otras por ahí?, que fue una de las primeras en reaccionar ante la Ley RESORTE porque tuvieron que reducir los espacios publicitarios para cumplir con las necesidades del pueblo en cuanto a divulgación. Son empresas que distorsionan la imagen, la autoestima, los deseos y las necesidades de tod@s.
Durante el golpe de Estado de 2002, la mayoría de l@s venezolan@s nos dimos cuenta de las manipulaciones, de las omisiones y de la mentira. Por ello, se multiplicaron los medios comunitarios y alternativos y, así, la realidad popular fue debilitando a la ficción periodística en las calles. Hoy, a más de tres meses del 2D ¿dónde están las estrategias informativas y comunicacionales?

Luego de casi seis años y de un golpe mediático que significó una gran prueba de fuego para el proceso, los medios de difusión recogieron toda la propaganda anti-socialista y anti-comunista, mezclándolo todo, haciendo una melcocha de mitos y confusiones que, lamentablemente, caló en buena parte de la población necesitada de información y formación respecto con los nuevos valores, visiones y conceptos necesarios para una sociedad de justicia, que nada interesa a los acaparadores de oficio.

Sí, la contrarrevolución está instalada en las principales instituciones que sostienen al Estado en transición, y lo peor es que es la derecha endógena conciente –la vieja y nueva dirigencia- junto a la inconciente, que cree que lo está haciendo bien, que así se hace revolución, que «patria, socialismo o muerte» y, cuando salen de sus oficinas, se da la «dolce vita»; sin comunidad, sin cogestión, sin recursos, sin comunicación con las bases. Sepan que le facilitan el trabajo al Imperio.

Y ojo, esto no quiere decir que debemos desconocer el poder constituido, lo que debemos empezar a conocer y reconocer es el poder popular por constituir que, organizará a la comunidad (y como está contemplado en la Constitución Bolivariana) de modo que las instituciones se subordinen a las necesidades y demandas de las bases, retomando el sentido exacto que justifica su existencia y, a la vez, avanzando en el camino hacia la socialización de los medios de producción y la autogestión comunitaria.

La mierda como tal
Las cadenas de noticias extranjeras, por lógica humana, geográfica y política, nunca conocerán ni transmitirán nuestras realidades, siempre tergiversarán y buscarán perjudicar las luchas antiimperialistas, por ejemplo: caso FARC-EP que, ahora, con Bush y Uribe son «ejércitos terroristas», borrando con este calificativo más de 50 años de lucha por la soberanía colombiana. Si analizamos las estadísticas de Colombia, seguramente es el país con más estudiantes en el extranjero, con más empresas trasnacionales, con más injusticia laboral, con más exclusión social, con más violencia, con más desigualdad, el más alienado, el menos libre, el más desangrado y hambriento. Lleno de «turistas» gringos. Y dicen que el gran ganador en la Cumbre del Grupo de Río fue Uribe, cuando en realidad la batuta la llevó Chávez y este otro quedó como el controlado, malcriado y consentido hijito de Bush que es.

Los noticieros no ofrecen información provechosa, ellos trabajan bajo la política camorrera. Sólo van al barrio si hay una protesta que pueda dejar mal parado al Gobierno, lo demás es ignorado, y por ello tienen mucho espacio para meter a la CNN, RCN y otros noticieros de la burguesía internacional que continúan la labor deformativa de la sociedad mundial.

Les gusta insensibilizar con grandes nombres acompañados de números: «Fue asesinada la ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, este atentado también dejó decenas de víctimas fatales». Según la opinión pública mundial, la única secuestrada es Ingrid Betancourt y los norteamericanos. Olvidan a los pobres secuestrados por la miseria y la delincuencia, a las familias campesinas desplazadas, al pueblo colombiano cuya única oportunidad de trabajo es el militarismo apátrida, convertirse en «paraco» verdugo. Así van, alejando a las personas de su tierra, de su historia, de su identidad, del meollo de los problemas. En ello, el papel de los medios -su guión- es el de ir «perfumando mierda», como diría Alí.

Son expertos en el arte del engaño, así que, gente de mi país, de mi continente, del planeta Tierra enfermo de capitalismo voraz, revisen decisiones tomadas a juicio de los medios de difusión, rectifiquen esas posiciones producto de la confusión y reimpulsen la conciencia y la lucha que de ésta florece.